
Don Agustín de la Bastida pretendía sin razón legítima el cobro de los diezmos en la feligresía de San Bartolomé de Villalpape, por este motivo el Licenciado don Pedro López de Prado nombra a Juán Antonio Cortés y Legaspi y a Juán Antonio Verea y Aguiar, sus procuradores en la Real Audiencia de la Coruña. Por los libros de fábrica de Villalpape sabemos que el Licencido don Pedro tuvo éxito en su pleito y la Capellanía y obra pía siguió prestando sus servicios espirituales y materiales.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada